Dicen que la evolución del ser humano siempre está ligada a la modificación del medio ambiente. Y así es. Construir un centro de investigación, una fábrica o un edificio a las afueras de la ciudad siempre implica cambios sobre el terreno.
Para reducir al máximo los efectos que sobre la naturaleza puedan tener estas construcciones, existen las consultoras medioambientales, y una de ellas es Ideas Medioambientales (IDEMA), de Albacete.
Fundada por dos socios en el 2001, esta compañía se encarga de analizar el impacto de grandes construcciones sobre el medio ambiente, estudiando las implicaciones que tendrá su construcción.
En una entrevista con La verdad, uno de sus socios fundadores, Luis Alfonso Monteagudo, apunta, “Hemos trabajado en colaboración con la construcción de parques eólicos, la vigilancia ambiental respecto a la avifauna; la construcción de huertos solares, bodegas, e incluso la elaboración de planes de ordenación urbana”.
Enrique